Se considera imprenta cualquier
medio mecánico de reproducción de textos en serie mediante el empleo de tipos
móviles. Es diferente a la xilografía, grabado en madera sobre una sola
plancha. Ambos son inventos nacieron en China, aunque estos no llegaron a
extraer a la imprenta todo el rendimiento que era capaz de ofrecer. En
cualquier caso, dada la incomunicación existente entre Oriente y Occidente,
puede considerarse que su reinvención en el siglo XV es su verdadero nacimiento.
![]() |
| Johannes Gutenberg |
En la actualidad está reconocido de
forma prácticamente universal que fue Johannes Gutenberg (1398- 1468) el primer
impresor europeo. Pertenecía a la familia de los Gensfleisch (Gutenberg era un
apodo)
famosos orfebres de Maguncia. Poco se conoce sobre su vida, que fue agitada
y turbulenta. Hacia 1450 aproximadamente publica su primera obra, la llamada
Biblia de las 42 líneas o de Mazarino, por haberse encontrado el primer
ejemplar en la biblioteca de este cardenal. Otras obras suyas fueron el Salterio
de Maguncia (primera obra con fecha de impresión, nombre de los realizadores y
hasta marca de imprenta: escudos con las iniciales de sus impresores colgando
de una rama de árbol) o la Biblia de las 36 líneas.
La invención de la imprenta marcó
el fin de un largo aprendizaje de la escritura en Occidente. Las invasiones bárbaras que se iniciaron en el siglo V habían paralizado el comercio en el
oeste de Europa y trajeron una vuelta a la cultura oral en lugar de la cultura
literaria del mundo romano. A partir de las Cruzadas, Occidente empezó a
adquirir nuevos recursos de capital intelectual. Se fundaron universidades como
las de París, Bolonia, Oxford y Cambridge.
Al igual que un individuo que
aprende a leer y escribir, la Europa occidental adquirió las artes literarias
sólo después de un lento y doloroso proceso. Durante mucho tiempo, el hombre de
letras medieval, como su antepasado romano, no conocía ninguna alternativa a
leer el texto en voz alta o al menos, murmurando. Memorizar textos sagrados era
en parte una disciplina muscular para los monjes que meditaban sobre ellos. Los
manuscritos de la época estaban mal puntuados, o, en todo caso, puntuados no
tanto para indicar la división lógica del texto si no para servir de guía para
leerlo en voz alta.
En la difusión de la imprenta se
aliaron dos factores ajenos por completo a ella: las guerras civiles en
Alemania (que forzaron a la diáspora a muchos impresores) y el auge
experimentado por las rutas comerciales europeas, vías de intercambio de bienes
materiales y culturales. Esto explica la desigual, aunque progresiva
diseminación de la imprenta por toda Europa, como un virus imparable. La
expansión del conocimiento y su producción material ya no serán lo mismo a
partir de ahora. La imprenta fue la primera revolución tecnológica de gran
calado que, al modificar la recepción y relación de los ciudadanos con los
textos escritos, abrió la puerta a todas las revoluciones posteriores (ya sean
religiosas o políticas).
![]() |
| Imprenta de Gutenberg |
El siglo XVII es un siglo de
crisis económica, provocada por los largos conflictos bélicos que consumieron
los recursos de las potencias europeas. Los enfrentamientos religiosos hicieron
desaparecer la idea de la unidad de Europa, especialmente tras la Guerra de losTreinta Años, que consolida la división del continente entre católicos y
protestantes. Este hecho motiva que el latín pierda vigencia a favor de las
lenguas nacionales.
A pesar de la decadencia
generalizada, en España, Francia e Inglaterra las literaturas nacionales viven
momentos de esplendor. El llamado Siglo de Oro, lo es por la obra de autores
como Cervantes, Lope, Quevedo, Shakespeare o Racine. También es el momento en
el que se desarrollan más otros campos del conocimiento como Física, Astronomía
o Matemáticas. Surgen científicos como Bacon, Galileo o Descartes que se
desvinculan de la Iglesia y las universidades para desarrollar su investigación
en ámbitos profanos como academias o sociedades.
Las causas de la crisis editorial
se deben a:
·
Crisis económica provocada por las continuas
guerras.
·
Imposición de rígidas políticas y religiosas
tanto en el ámbito católico como en el protestante. El libro comienza a ser
visto como transmisor de ideas peligrosas. Disminuye el comercio de libros y
florece el mercado negro.
·
Persistencia de los monopolios para la edición
de libros en países como España o Inglaterra.
·
Imposición de fuertes gravámenes tanto a la
producción editorial como a importaciones. Esto debe sumarse a la censura y a
ciertos tratos de favor que repartían discrecionalmente los gobernantes.
Amsterdam toma el relevo de
Venecia y Florencia como capital mundial del libro. La familia Elzeviro (o
Elsevier) serán los impresores más importantes de la época. Esta dinastía de
impresores comienza a trabajar en segunda mitad del S. XVI. Los Elzeviro responden
más al perfil de empresarios que al de editor humanista y erudito de la etapa
anterior, preocupándose de crear una buena red comercial para vender sus
productos. Su éxito radicaba en una original combinación: copiar las fórmulas
del pasado (libros en pequeño formato a buen precio) añadiendo innovaciones en
el modelo de negocio (vendían tanto su propia producción como la de otros
impresores).
La decadencia generalizada y las
convulsiones políticas también afectaron a las bibliotecas. Fueron frecuentes
la destrucción de libros y bibliotecas, la dispersión de muchas de ellas y los
cambios de dueño. Por ejemplo, la Biblioteca Palatina de Heidelberg fue enviada
a Roma por Maximiliano de Baviera como trofeo de guerra.
Paradójicamente, en este periodo
surge el embrión de lo que más tarde serán las bibliotecas públicas. Fueron
bibliotecas creadas por burgueses que veían positivo emplear su riqueza en
poner al servicio de los hombres el conocimiento acumulado en los libros. Sin
llegar a ser auténticas bibliotecas públicas, se abren a todo tipo de lectores,
sobre todo estudiosos y eruditos, sin distinción de usuarios en cuanto a los
requisitos previos para la consulta de los fondos. Por primera vez se
establecen horarios de acceso público, legalizándose el derecho de acceso a la
lectura sin tener que cursar previamente una solicitud. Bajo estas premisas se
abrieron la Biblioteca Angélica, la Biblioteca Ambrosiana o la Biblioteca
Mazarina.
Otro aspecto fundamental de este
período fue el nacimiento de la figura del bibliotecario profesional, como el
francés Gabriel Naudé (1600-1653), lo cual favoreció la conversión de las
bibliotecas en instrumentos de trabajo al servicio de la alta cultura. Se
asientan las técnicas bibliotecarias, como consecuencia del incremento de las
colecciones. Surgen necesidades inéditas de control y ordenación. El
bibliotecario no asume sólo la responsabilidad de comprar los libros, sino que
también asesorará al lector. El libro es más valorado ya por su contenido que
por su aspecto. Deja de estar encadenado a pupitres y bancos, para pasar a
estar protegido por mallas en estanterías.
El libro fue convirtiéndose inexorablemente en una mercancía producida en masa. Al convertirse en una
mercancía comercial, la imprenta dio al editor-vendedor un nuevo papel en el
corazón de las redes de comunicación: la de escoger qué textos multiplicar por
medio de la impresión. Esto es expuesto por Néstor García Canclini cuando dice
que “La concentración de las editoriales clásicas en grupos empresariales manejados
por gestores del entretenimiento masivo hace que se publiquen menos títulos
(sólo los de alta tirada) y elimina los que se venden lento, aunque lleven años
en catálogo, sean valorados por la crítica y tengan una salida constante”.
Luca Cuenca



No hay comentarios:
Publicar un comentario